domingo, 4 de enero de 2015

Pareciera que ya hubiese desaparecido por aquí.
De nuevo aparezco...
Me pregunto cómo me siento el día de hoy, y encuentro que me siento triste (y pensar que eso ya se había marchado hace algunas noches). Pensar en aquellos momentos donde mis expectativas de ti eran altas. Pensé que cuando decías que ella no te quería hablabas con toda tu seguridad y certeza de que ya lo sabías y me transmitías a mi eso que tu ya sabías; pero qué equivocada estaba yo al pensar eso. Defraudada de enterarme que eso era lo que suponías tú, pero no puedes suponer lo que es obvio porque ya esta marcado cómo un hecho.

Tal vez sea una loca celosa de ti. O tal vez ni siquiera sea un "tal vez" y ya sea todo un hecho.
Estas últimas semanas he llorado todas las noches por nosotros, pensar en que nuestros mensajes de texto ya no eran los mismos, notar que el mismo sentido con el que los mandabas ya no eran los de antes y que mi mente buscaba, creaba y reproduciera cosas por las que yo pensaba (o imaginaba) que ya no podías ser el mismo. Me aterra pensar en que el final de este ciclo se esta acercando, pero lentamente.
No puedes escapar de lo que es natural.
Mañana y el Miércoles creo que serán los días un poco tristes y sombríos (también pienso que los difíciles).
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Domingo 4 de Enero de 2015.

Hoy pasé la madrugada pensando en qué es lo que quería para mi y cómo lo quería pero no sé. Lloré mucho. También estoy a dieciséis días en hacer mi solicitud y pensar en si quiero tomar el mismo camino o cambiarlo, es un poco difícil... de nuevo.
A menudo veo que en las películas dicen que los finales no son >finales< si no, el comienzo de algo nuevo, tal vez sea así.

Me digo a mi misma que ya no debo ser la misma en la manera en que soy contigo pero me cuesta trabajo, y no pienses mal porque tú no tienes la culpa sino las malas experiencias vividas que me hacen creer que algo malo pasará. No quiero intentarlo, quiero hacerlo y lograrlo. Hay cosas qué ni yo me explico porque las razono desde otro punto de vista diferente al tuyo. Me gustaría saber (pero a la vez no) ¿por qué no le has puesto un límite a ella? ¿la sigues queriendo y por eso no le has puesto de alguna manera una barrera? Me pregunto para qué habrá querido tu número de celular o con qué intenciones tenía cuando te lo pidió (por favor, no nos hagamos estúpidos)... Tal vez tu no quieras mirar lo mismo que yo quiero mirar o no del modo en que yo lo veo. Ella mirándote más de una vez y pidiéndote tu número de celular creo que ya son demasiadas cosas para darse cuenta.

Cuando algo te atrapa pueden suceder dos cosas; la primera, tratar de ganar y jalar con fuerza; la segunda, que lo otro jale con más fuerza y te des cuenta que lo que estas reteniendo con fuerza no te servirá y sólo te desgastará... lo mejor en esos casos sería soltarse de la cuerda.

Disculpa lo crudo que pueda ser todo esto.

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